lunes, 31 de marzo de 2014

Dindi


La música no es una coincidencia. Es una necesidad, es algo inevitable. A veces cuando camino por las calles escuchando música puedo darme cuenta como la vida misma es un ritmo, un estado de ánimo. También en algunos de mis viajes me he desconectado de todas las cosas, y en medio de mi calma, he podido sentir como la naturaleza también nos regala música, el viento, las hojas, el cielo, la tierra, el mar...todo es música llamándonos, pidiendo ser escuchada. Las risas de los niños: canciones de verdad.
En mi opinión el medio más grande para crear un lazo con las memorias es la música. Cómo muchas personas, guardo un vínculo muy especial con la música, porque ésta salvó mi vida. Ahora le debo mucho, quizás todo.

Voy a compartir una de las canciones que más he disfrutado, una de las canciones que más significado tienen para mí. Tom Jobim escribió ésta canción para Sylvia Telles, y en ella plasmó con grandeza y sencillez, la admiración por un ser humano, el amor por una mujer. Sylvia Telles después grabaría una versión de Dindi , devolviéndole el guiño a Tom Jobim. Poco tiempo después “Dindi” moriría en un accidente...
En esta versión en vivo, la hermosa voz de Gal Costa canta junto a Jobim haciendo armonías. Esta canción eclipsa gran sentimiento que he tenido por la mujer. La traducción más real que he logrado obtener investigando y escuchando diferentes versiones ( yo conocí esta canción con Sarah Vaughan) es la siguiente:

Cielo, tan grande es el cielo
Y a lo lejos las nubes deambulando
A dónde van?
Oh, no lo sé, no sé

El viento que habla a las hojas
Contando historias que nadie cree
Historias de amor
Que pertenecen a ti y a mí ...

Oh Dindi
Si sólo tuviera palabras
Yo diría todas las cosas hermosas que veo
Cuando estás conmigo
oh mi Dindi

Oh Dindi
Al igual que la canción del viento en los árboles
Así es como mi corazón está cantando por ti Dindi,
Cuando estás conmigo

¿Y las aguas de ese rio?
¿Dónde van?, no lo sé
Toda mi vida, esperé y esperé

¿No sabes Dindi?
Yo estaría corriendo y buscándote
Como un río que no encuentra el mar
Ese sería yo
Sin ti mi Dindi

Deixa Dindi,
Que eu te adore Dindi,
Dindi..




La versión de Sarah Vaughan:






Jobim y Sylvia Telles

Segunda carta conyugal

Necesito a mi lado una mujer sencilla y equilibrada, y cuya alma agitada y oscura no alimentara continuamente mi desesperación. Los últimos tiempos te veía siempre con un sentimiento de temor e incomodidad. Sé muy bien que tus inquietudes por mí son a causa de tu amor, pero es tu alma enferma y malformada como la mía la que exaspera esas inquietudes y te corrompe la sangre. No quiero seguir viviendo contigo bajo el miedo.
 

Agregaré que además necesito unas mujer que sea mía exclusivamente, y que pueda encontrar en todo momento en mi casa. Estoy aturdido de soledad. Por la noche no puedo regresar a un cuarto solo sin tener a mi alcance ninguna de las comodidades de la vida. Me hace falta un hogar y lo necesito enseguida, y una mujer que se ocupe de mí permanentemente, incapaz como soy de ocuparme de nada, que se ocupe de mí hasta de lo más insignificante. Una artista como tú tiene su vida y no puede hacer otra cosa. Todo lo que te digo es de una mezquindad atroz, pero es así. No es preciso siquiera que esa mujer sea hermosa, tampoco quiero que tenga una excesiva inteligencia, y menos aún que piense demasiado. Con que se apegue a mí es suficiente.
 

Pienso que sabrás reconocer la enorme franqueza con que te hablo y sabrás darme la siguiente prueba de tu inteligencia: comprender muy bien que todo lo que te digo no rebaja en nada la profunda ternura, y el indecible sentimiento de amor que te tengo y seguiré teniendo inalienablemente por ti, pero ese sentimiento no guarda ninguna relación con el devenir corriente de la vida. La vida es para vivirse. Son demasiadas las cosas que me unen a ti para que te pide que lo nuestro se rompa; sólo te pido que cambiemos nuestras relaciones, que cada uno se construya una vida diferente, pero que no nos desunirá más.

- AA.

domingo, 30 de marzo de 2014

En unos años.

Probablemente en unos años, ya no sabremos uno del otro. Te bajaras del subterráneo y si por cosa del viento te da por girar el rostro, fingirás que algo te hizo cerrar la vista. Ahora tendrás compañía barata que no sepa escucharte, alguien a quien puedas insinuarle lo mucho que extrañas tu antiguo ser. Entre bebidas y risas, vas a buscar respuestas. Probablemente te cases, si, probablemente. Pensarás dos o tres veces antes de confesarles a todos, que debes más que nada las frases que dices a los recuerdos que ignoras. Verás las mañanas pero nunca sentirás que te pertenecen. Probablemente estarás en medio de la nada, inventando finales felices a tus tragedias favoritas. Estuve cerca de decir que estuve allí todo el tiempo, pero no quise darte armas para quitarme mis ideas. Ya no eres tan joven y ahora puedes perderte en todas esas cosas que ya no haces. Probablemente creas que estas en lo correcto, y elegirás las cosas malas. Vivirás en una cama de piedra y te besaran serpientes los buenos días. Probablemente estoy exagerando y lo he hecho antes. Pero apuesto mi tiempo a que nunca dispones de los pensamientos de los otros. ¿A dónde nos llevará todo esto? Probablemente yo también seré viejo y como viejo, añoraré el tiempo perdido. Llegará la oportunidad de vivir otra vez y desperdiciaré de nuevo todo ese tiempo perdido. Recorreré este lugar un sin fin de veces antes de aprender que no es la razón sino el corazón el que no acepta. Me negaré cada luna a que ahora soy historia. Nunca saldré de mis huesos, para volverme raíces. Escucharé los llantos pero me quedaré esperando el silencio. Probablemente, a estas alturas de la orilla, todo se ha terminado. Lo sé porque cada silencio lo pago con eternidad. Encontraremos errores en todo pero sólo pocas veces haremos algo al respecto. Tu historia y la mía, probablemente sea mera coincidencia. Pero así es el cielo. Así es el infierno. Tus triunfos siempre los celebraré en secreto. Lamentaré todo lo pasado, pero no del todo. Probablemente lo haré. Me enterraran en un cajón de madera joven. El arrepentimiento siempre llega tarde. Probablemente será por la mera contradicción que nos adora a todos, que siempre me estoy yendo y quedando.

Un pensamiento sobre el amor.

He resuelto la ecuación. Pasé días en mi habitación. Tú no quieres una amistad, solo quieres un amor. Pero tú no sabes de eso ¿Lo sabes? El amor es tirar las deudas por la ventana. Te mantienes atrapado en una red de esperar algo que no va a pasar, de esperar y esperar. De suponer. Y de momentos sientes que caes en un espiral de incertidumbre. Te vuelves irracional, y tu cuerpo tiende al caos. Puedes irte muy lejos en un avión o si prefieres en tren para distraer tu mente y educarla para no pensar. Es imposible. Vas a terminar intentando saber de esa persona. Vas a darte cuenta que no es la mente si no el corazón el que no acepta. Te vas a adentrar en aguas profundas sólo para conocer y ganarte algo que los demás no saben. ¿Realmente lo quieres? Te van a asustar los cambios. Piénsalo, ¿qué tanto lo quieres? ya no vas a ser solo tú, tú y tu. Va a existir el "nosotros". Ese “nosotros” va a robarte el sueño y va a robarte las mejores intenciones, y por primera vez quizás sientas que haces lo correcto. 

¿Qué tan rápido te extingues cuando tomas las decisiones correctas? 


Existe algo excitante sobre todo esto, y te darás cuenta. Descubrirás que nunca están tan lejos uno del otro, las distancias serán menores. Los días serán más largos. Todo va a congeniar, todo va a estar en línea, como si alguien en algún espacio, hace millones de años lo hubiera escrito. Te arderá la piel. Te va a importar, aún así jures que no te importa. Lo vas a sentir. Alguien entrará por la puerta principal con una corona que le otorga tu ser y tu lo vas a permitir. Alguien va a cambiarte. Y todos los años que pasaste ideando la defensa perfecta, creándote un corazón de metal, esos años serán vulnerables. Pero vas a sonreír. Vas a luchar. Tu vida ya no es sólo tuya, lo vas a saber. Quizás ya lo sabes. Y si todo sale bien, tal vez no te toque la parte de sufrir.
Esto es una advertencia. Porque sabes que estoy pensando en ti. Y si con todo esto, tu valiente corazón sigue esperando, sé que sabes dónde encontrarme. Y yo sabré hacer que todo esto valga la pena.

I wonder why it is that men can't love the present. Either they just keep chasing whatever it is they've lost... or they keep drea...