lunes, 22 de mayo de 2017

Una vez cruzada la linea.

Una vez cruzado el camino, cuando no hay vuelta atrás, encontramos momentos, cosas que llegan y cambian todo. De la delicadeza y la sutil elegancia, todo eso que es natural en ti, y que me empuja a ser mejor persona, como si fuera la misma gravedad. Todos los amigos te abandonan, y luego te culpan por haberles dado tanto. Pero tú eres distinta para mí, como los que son distintos en este mundo para otros. Yo no soy yo, soy la mejor versión que ha existido hasta ahora de mí, porque tú eres mucho más fuerte y más valiente, y me pongo la mejor máscara que tengo y salgo a combatir los días: quiero estar a la altura. No tiene que saber alguien sobre nosotros. A mí me va bien con eso. Tu no me juzgas, tu eres lo mejor que existe.

Despierto agotado y veo las fotografías, los mensajes, los buenos días, y entonces como si siete inyecciones de adrenalina me atacaran por la mañana, me levanto y hecho todas las esperanzas al bolsillo. Enciendo el televisor y pongo caricaturas antiguas, que bien me haces. No importa si nadie lo entiende, yo escribo lo que puedo cuando quiero. Que tranquilidad me das. A pesar de toda la tristeza, las vísceras y las tripas. A pesar que la gente cada día se sigue matando: mujeres llorando, hombres disparando, niños con hambre.

Esas son razones suficientes para quedarte en casa a llorar. Pero no termina ahí! vienen los fantasmas del pasado y te zangolotean los recuerdos, te apuntan, todos ellos, amigos que ya no existen, antiguos colaboradores, personas a quien les entregaste y no supieron subirse al tren de tus pensamientos, no supieron seguir la ruta de tu amor. Están ahí todos señalándote con el dedo, y diciéndote qué cosas haces mal. Entonces escucho tu voz y agarro una flor, y les corto la cabeza a todos esos fantasmas. Así de fuerte me siento.

Todas esas cosas que se dicen, corazón. Vamos a casa. Todo eso que dicen de los hombres hoy en día, y me aterra hacer algo indebido y no saberlo, porque ya todo esta tan mal y retorcido. Todo eso que se dice de los hombres y los animales, y no sé si existe diferencia ya. Pero entonces yo ya no soy un hombre, si eso es ser un hombre, yo no soy un hombre, mi amor. Soy una frase de Neruda escrita en la pared de alguna colonia que preferimos olvidar. Soy el cereal que flota en tu desayuno, esperando a ser digerido, derretido. Soy el espectro que vive en la isla perfecta que es la palma de tu mano. Todas esas cosas que se dicen, vamos a casa por favor. No quiero hablar de lo que eres, porque ellos no son tan buenos como para siquiera saber un poco al respecto, y no quisiera que interfirieran. Cuando se trate de ti,  le pido a Dios que nadie interfiera, que nadie se atreva a ser grosero, o malo, o que sea simplemente humano contigo, porque tú eres la mejor y mereces lo mejor. La gente debería aplaudirte por donde pasas, las personas deberían sonreírte todo el tiempo, pero no saben nada de ti. Y quizás así es mejor, quizás así lo quiso Dios, o el destino, o la suerte, o el universo, o las fuerzas escondidas entre líneas. Así te prefiero, corazón. Agarra tu chamarrita de frío y vamos a casa, que hay muchas películas que ver en la madrugada,  hay muchas cosas que escuchar o leer, sean mentiras, o historias de paso, o los libros encadenados a la historia. Hay mucha comida que probar, hay muchos lugares que están esperando vernos y ser vistos. ¿Tú crees que los lugares no sienten? ¡Todo tiene alma! Se bueno con las calles que pisas, y esas calles te van a dar hermosos recuerdos.

Es el amor golpeando tu puerta en forma de perfección y tú tienes miedo, desconfianza, piensas en el pasado, los errores, piensas en el dolor, en los que te han dejado, en los que te fallaron, en las cartas, en las inseguridades, las llamadas, en las mentiras, en las verdades, en los que aún siguen hablando. Pero es ahora o nunca. Tienes que dar el primer paso solo! Siempre tienes que dar el primer paso tu solo!

Y ahora mírenme, no podría pedirlo de otra forma. Pero así soy yo que no soy hombre, que soy el perro que duerme en el patio trasero esperando a ser descubierto. Soy esa de esa clase. Estoy escuchando música con audífonos en la madrugada, mientras toda actividad está muerta. El amor es una conmoción, una conspiración, pero sobre todo se trata del esfuerzo, la dedicación y la complicidad. Antes de que se cierre el telón voy a hacer una reverencia pero solamente voy a verte a ti entre el público, voy a encontrarte la mirada. Aun pudiera parecer lo contrario, todo está dedicado para ti. En mi vida todo va dedicado para ti desde un tiempo para acá. Se cierra el telón. Gracias. Vamos a casa.




domingo, 21 de mayo de 2017

No puedo dejar de pensar en Chris Cornell

"In my shoes, a walking sleep
And my youth I pray to keep
Heaven sent hell away
No one sings like you anymore..."

Con esto termina la época en la que crecí, en la que creí. Ya no quedan mas que vestigios y fantasmas. Un largo camino por recorrer y sin embargo, un camino lleno de caídas. No sé qué más decir. Todo se está llendo al carajo lentamente y los chicos no saben nada al respecto.







viernes, 19 de mayo de 2017

Walking Around de Pablo Neruda (El poema que me hablo directamente al alma)

 
Vi una parte de este poema en una calle de la ciudad de México, cuando anduve por trabajo este año. Recuerdo haber cruzado la calle, enfrente de mi pasó un camión urbano que promocionaba la aerolínea ANA. 
La gente gritaba mucho, ofrecían poco, así que me mezclé en el bosque de Chapultepec, allá es diferente y a la vez, igual. Hemos visto toda la costumbre en las películas de los canales escondidos de la TV, esos que pasan puras películas en blanco y negro. Sea como sea, de ahora en adelante cuando recuerdo la ciudad de México, solo viene a mi mente los poemas de Neruda " hay pájaros de color azufre y horribles intestinos colgando de las puertas de las casas que odio", una palabra que me dispara directamente al alma y luego me saca la bala para curarme la herida. Las calles de Reforma en un día lluvioso, con los rascacielos escondiéndote el rostro del sol. Corriendo kilómetros falsos en la caminadora de un noveno piso, viendo los patios en los tejados, pintados en rojo, el auto lavado y las esquinas llenas de folclor. Yo recuerdo todo eso, los libros en las sombras, y recuerdo Japón, los árboles grandes estacionados en las calles.
 Todo eso llegó primero y se quedó para siempre. Hay magia, y esa magia no se encuentra en todas las partes, aunque algunos callejones me recuerdan a Harajuku, o quizás Harajuku salió de México, quién puede saberlo? Al final solo estoy walking around y absorbiendo todo lo que puedo, soy un poema de Neruda pintado en una pared de la colonia Cuauhtémoc, esa frase que las personas dejaron de leer con el paso del tiempo, porque la rutina se lo llevó todo: el interés, la curiosidad, la expresividad pero sobre todo las ganas de vivir.



Walking Around
 
Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.


El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.


Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a  un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.


Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.


No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.


Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.


Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.


Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.


Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.


viernes, 12 de mayo de 2017

Estoy afuera.

Me he quedado fuera de casa. Olvidé las llaves con el llavero de pinza, que incluye una pieza que me trajeron desde Nueva York. Estoy cansado. Apilado entre columnas fantasmas. Los vecinos me miran como enemigo, susurran entre ellos. Me pregunto qué pensarán.
Con un pesar industrial del trabajo, lento asesino, cómplice del tiempo, ellos hacen la parte sucia. Ellos poco a poco muerden tus sueños hasta que los tragan completamente. 

¿Qué? ¿Que no debería ser así?

 Hoy decidí dejarlo todo adentro.
Yo bien podría estar leyendo un libro, o podría estar abrazando a mi perro. Él está del otro lado de la puerta en la cual me encuentro recargado. Ladra, de seguro piensa "por qué olvidaste las llaves, tonto?!" 

¿Por qué las olvide?
Están junto a la cama, en la esquina superior izquierda si me duermo boca arriba.

Pasan autos rojos, grises, blancos, negros. Alcanzo a divisar los ojos malignos. Estoy afuera y a nadie le importa. Las hormigas cargan un insecto hacia su guarida. Van lento pero van a llegar. Los mosquitos, la luz mercurial ya se acerca. Es de noche, van cuatro horas desde que salí del trabajo. Dos desde que llegué.

Estoy afuera, y el sentimiento ladra como el perro, brinca por el tejados, y después me dice que estoy cansado de la vida, de mi rostro, de mis manos largas, de mi complexión de gigante desgarbado, me cuestiona sobre mi cabello café que se hizo negro de la noche a la mañana. Que sentimiento tan ruidoso. Giro a ver el atardecer en esta ciudad de cerros y esperanzas. Aquí la gente juega a saberlo todo. Un gato ha pasado  y comienza a luchar con mi sentir en el tejado, mi perro vuelve a ladrar. 
La noche es obscura, ya si quiera puedo saborear la tristeza, o la calma, o la furia, o el atardecer.
Estoy afuera y me estoy arrastrando y quisiera ser la sombra de las hormigas, quisiera ser las flores escondidas, quisiera abrazarme al gato o tener un teléfono de hilo para hablar con mi perro desde el otro lado de la puerta.

Estas cansado, estas afuera. No sé si quiero entrar, ya no sé si voy a descansar, porque el sentir del tejado ya entro por la ventana trasera y mi perro lo recibió, y los dos me gritan que no me necesitan. Me reprochan que me esté rindiendo, me reprochan de la vida. Como todos los que dicen "tu corazón ha cambiado" cuando si quiera saben nada de mí, ni de mis sueños, ni de mi corazón.

Estás afuera, estás cansado, y el sentimiento se ha ido. Llévense mi sangre mosquitos, llévensela toda. No me sirve de nada la sangre, porque me han dejado tirado. No me sirve de nada el sentir, porque me ha abandonado, no me sirve de nada pensarlo dos veces.

Estoy afuera, el sentimiento se ha ido, las personas sospechan, olvide las llaves, lo hice a propósito, para darle sentido, para abrazarme a los gatos, para dejar ir el sentimiento, para llorar con mi perro por la distancia, pero sobre todo para ver la noche una vez más. 

miércoles, 10 de mayo de 2017

(Esta fue la última vez que lloré)



Aquí estoy, soy el hombre de la luz de luna con mi revólver
Soy Steve McQueen. Pídanme un taxi que yo soy así.
Tengo un sueño, a veces subo en ascensor a lo alto del Burj Al Arab
Y disparo mis armas por todo Dubái
Bang, bang,bang! soy esa clase de persona.

Pero sobre todo me acurruco en mi máquina de escribir,
Me acurruco en mi máquina de escribir y deseo morirme.

Tus piernas son tan largas que deberían llevar ascensor incorporado.
Tranquila, cariño, que luego pasaré a verte
Porque entre tú y yo y mi mejor amiga, la mosca
Soy Steve Mcqueen y tengo un sueño grande y maravilloso

Soy Dios
Soy Dios que piensa en Dios que piensa en Steve McQueen

Las sirenas y las sílfides suspiran por mí al anochecer
El sábado por la noche pisoteo la membrana de un estómago ajeno.

Calle arriba, calle abajo, que me pidan un taxi, que me pidan un taxi.
Ahora soy una mosca que se llama Dios y me importa un bledo.

Voy subiendo en el ascensor
Sesenta plantas esperando no quedar atrapado

Aquí todo el mundo hace mal
Aquí todo el mundo hace daño
Pero alguien debe cantar a las estrellas
y alguien debe cantar a la lluvia.

Soy el atomizador,
Soy el vaporizador
Todo lo convierto en porquería
Me gusta estar en tu carne y sangre
Soy el ascensorista, no lo ves?
Eres una joven de largas pestañas y piernas sin fin
Que me pidan un taxi, iré a lo alto del Burj Al Arab y dispararé mis armas contra tu estómago.

Porque alguien debe cantar a las estrellas
Y alguien debe cantar a la lluvia
Y alguien debe cantar a la sangre
Y alguien debe cantar al dolor

Ojo, cabrones...
Que llevo mi revólver y a mi mosca con correa
Soy Burj Al McQueen y voy a hacerlos sangrar a todos

Dios es grandioso, es muy posible
Dios es bueno, pero yo no diría que tanto

Soy Steve Mcqueen, el hombre atrocidad
Con mi sueño sangriento de chaleco bomba

Pero sobre todo me acurruco en mi máquina de escribir con mi mosca y lloro
Le digo a mi mosca que no llore
Mi mosca me dice que no me muera

Porque alguien tiene que cantarle a las estrellas
Y alguien debe cantar a la lluvia
Y alguien debe cantar a la sangre
Y alguien debe cantar al dolor


I wonder why it is that men can't love the present. Either they just keep chasing whatever it is they've lost... or they keep drea...