Nos volveremos a ver, en un sueño, en las calles, o el café. Hay una ilusión en cada ser, de que antes de un adiós definitivo, en un suspiro, exista un nos volveremos a ver.
Nos volveremos a ver, cuando asi lo demande el tiempo. Cuando aprenda a darte los buenos días y tu te alejes de baratas fantasías. Porque tu eres una niña de todos y una mujer de nadie. El verano llega, y al alma un respiro, entonces te entra un miedo de no volvernos a ver, y cierras la puerta para siempre, para no dejar lo que tiene que ser.
Cuelgas un reloj y pintas un cuadro
que titulas "Nos volveremos a ver, pero yo no haré nada"
No te engañes diciendo que asi es mejor. Nunca es mejor asi. Apenas si puedo sentir tus inviernos y tus primaveras ya alejaste de mi.
Somos dos solitarios, lo sabes. Somos como la ciencia, lo prohibido, como las aves, que explican, que se quiebran y se echan a volar, y con los ojos rojos de tanto esperar, en sus libertades respiran un nos volveremos a ver. Que en esta ciudad, que es mas mía que tus pies errantes y desertores, solo yo he buscado las oportunidades para que nada sea eterno. Que tu te has marchado varias veces o al menos has jugado a hacerlo. Mi experiencia va a asustarte, yo te haré llorar. Ahora suenan las campanas anacrónicas que en los cielos son doradas y azules, y que nos recuerdan que nos volveremos a ver. Ya no soy tan joven para buscarte, tu ya no eres lo que eras para negarte. Asi que si te vas a probar los rincones de la tierra, solo recuerda que yo te hice mas de mi y menos para el mundo. Solo recuerda las tardes en que te quedaste callada y al irte, con una mirada dijiste: Nos volveremos a ver.
1 comentario:
Hermoso
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