Una vez cruzado el camino, cuando no hay vuelta atrás, encontramos momentos, cosas que llegan y cambian todo. De la delicadeza y la sutil elegancia, todo eso que es natural en ti, y que me empuja a ser mejor persona, como si fuera la misma gravedad. Todos los amigos te abandonan, y luego te culpan por haberles dado tanto. Pero tú eres distinta para mí, como los que son distintos en este mundo para otros. Yo no soy yo, soy la mejor versión que ha existido hasta ahora de mí, porque tú eres mucho más fuerte y más valiente, y me pongo la mejor máscara que tengo y salgo a combatir los días: quiero estar a la altura. No tiene que saber alguien sobre nosotros. A mí me va bien con eso. Tu no me juzgas, tu eres lo mejor que existe.
Despierto agotado y veo las fotografías, los mensajes, los buenos días, y entonces como si siete inyecciones de adrenalina me atacaran por la mañana, me levanto y hecho todas las esperanzas al bolsillo. Enciendo el televisor y pongo caricaturas antiguas, que bien me haces. No importa si nadie lo entiende, yo escribo lo que puedo cuando quiero. Que tranquilidad me das. A pesar de toda la tristeza, las vísceras y las tripas. A pesar que la gente cada día se sigue matando: mujeres llorando, hombres disparando, niños con hambre.
Esas son razones suficientes para quedarte en casa a llorar. Pero no termina ahí! vienen los fantasmas del pasado y te zangolotean los recuerdos, te apuntan, todos ellos, amigos que ya no existen, antiguos colaboradores, personas a quien les entregaste y no supieron subirse al tren de tus pensamientos, no supieron seguir la ruta de tu amor. Están ahí todos señalándote con el dedo, y diciéndote qué cosas haces mal. Entonces escucho tu voz y agarro una flor, y les corto la cabeza a todos esos fantasmas. Así de fuerte me siento.
Todas esas cosas que se dicen, corazón. Vamos a casa. Todo eso que dicen de los hombres hoy en día, y me aterra hacer algo indebido y no saberlo, porque ya todo esta tan mal y retorcido. Todo eso que se dice de los hombres y los animales, y no sé si existe diferencia ya. Pero entonces yo ya no soy un hombre, si eso es ser un hombre, yo no soy un hombre, mi amor. Soy una frase de Neruda escrita en la pared de alguna colonia que preferimos olvidar. Soy el cereal que flota en tu desayuno, esperando a ser digerido, derretido. Soy el espectro que vive en la isla perfecta que es la palma de tu mano. Todas esas cosas que se dicen, vamos a casa por favor. No quiero hablar de lo que eres, porque ellos no son tan buenos como para siquiera saber un poco al respecto, y no quisiera que interfirieran. Cuando se trate de ti, le pido a Dios que nadie interfiera, que nadie se atreva a ser grosero, o malo, o que sea simplemente humano contigo, porque tú eres la mejor y mereces lo mejor. La gente debería aplaudirte por donde pasas, las personas deberían sonreírte todo el tiempo, pero no saben nada de ti. Y quizás así es mejor, quizás así lo quiso Dios, o el destino, o la suerte, o el universo, o las fuerzas escondidas entre líneas. Así te prefiero, corazón. Agarra tu chamarrita de frío y vamos a casa, que hay muchas películas que ver en la madrugada, hay muchas cosas que escuchar o leer, sean mentiras, o historias de paso, o los libros encadenados a la historia. Hay mucha comida que probar, hay muchos lugares que están esperando vernos y ser vistos. ¿Tú crees que los lugares no sienten? ¡Todo tiene alma! Se bueno con las calles que pisas, y esas calles te van a dar hermosos recuerdos.
Es el amor golpeando tu puerta en forma de perfección y tú tienes miedo, desconfianza, piensas en el pasado, los errores, piensas en el dolor, en los que te han dejado, en los que te fallaron, en las cartas, en las inseguridades, las llamadas, en las mentiras, en las verdades, en los que aún siguen hablando. Pero es ahora o nunca. Tienes que dar el primer paso solo! Siempre tienes que dar el primer paso tu solo!
Y ahora mírenme, no podría pedirlo de otra forma. Pero así soy yo que no soy hombre, que soy el perro que duerme en el patio trasero esperando a ser descubierto. Soy esa de esa clase. Estoy escuchando música con audífonos en la madrugada, mientras toda actividad está muerta. El amor es una conmoción, una conspiración, pero sobre todo se trata del esfuerzo, la dedicación y la complicidad. Antes de que se cierre el telón voy a hacer una reverencia pero solamente voy a verte a ti entre el público, voy a encontrarte la mirada. Aun pudiera parecer lo contrario, todo está dedicado para ti. En mi vida todo va dedicado para ti desde un tiempo para acá. Se cierra el telón. Gracias. Vamos a casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario